El teletrabajo es útil como una opción que dota de flexibilidad al trabajo, mejorando la calidad de vida del trabajador y probablemente mejorando su productividad, siempre y cuando el modelo organizativo se acerque al consciente, es decir donde prevalezca la confianza, la autonomía y la calidad del empleo sea alta. Sin embargo, su implantación de emergencia ha sacado a la luz de forma más evidente los principios sobre los que la mayoría de las empresas se sustentan: control y logro. Y bajo tales principios el teletrabajo es una opción muy cuestionable, especialmente con respecto al trabajador.

📎 Ricardo Chiva Gómez: Teletrabajo: hacia un modelo organizativo consciente

Carles Bellver Torlà @carlesbellver